Qué ver en Shiraz en dos días
Llegamos a Shiraz en un autobús VIP desde Yazd, seis horas de asientos enormes y paquetito de comida por unos 8 euros por persona, y nos fuimos directos al hotel que traíamos apuntado de la guía. Nos pedían más de lo que queríamos pagar, dijimos que nos íbamos, nos preguntaron cuánto podíamos pagar, dijimos una cifra y la aceptaron. Así funcionaba el regateo de hoteles en Irán: sin dramas y con sonrisas. Shiraz fue nuestra última parada del sur y la base para visitar Persépolis, pero la ciudad tiene entidad propia de sobra para dos días.
Viajamos a Irán en octubre de 2015. Los lugares siguen ahí, pero los precios, horarios y datos prácticos son de aquel viaje.
La mezquita Nasir al-Molk, la de las luces
Shah Cheragh, el mausoleo de los espejos
El mausoleo de Shah Cheragh es el tercer lugar más sagrado del islam chií en Irán, después de Mashhad y Qom. En la entrada nos separaron por sexos y a Ruth le pusieron un chador para cubrirla entera, algo que ya habíamos vivido en el mausoleo de Fátima en Qom. Dentro se entra con guía y el interior es difícil de describir: millones de teselas de espejo cubriendo cúpulas y paredes, y una devoción intensísima alrededor de la tumba. Sobrecoge más por la gente que por el edificio.
La ciudadela y los jardines
Shiraz como base
Desde Shiraz hicimos la excursión de una tarde a Persépolis, Naqsh-e Rostam y Naqsh-e Rajab, que os contamos con todos los trucos en su propio artículo. Y desde aquí cerramos el círculo del viaje: compramos en una agencia el vuelo Shiraz–Teherán por unos 42 euros y en una hora y cuarto estábamos de vuelta en la capital, ahorrándonos 900 kilómetros de carretera.
Aquellos días, además, las calles se llenaban de procesiones del Muharram por las noches — pero esa historia tiene su propio artículo. La ruta completa, en nuestro itinerario de 16 días por Irán.