Los dos grandes templos de Java se visitan desde Yogyakarta en una excursión de un día y lo normal es contratarla allí mismo, que es lo que hicimos, pero hay una cosa que conviene saber antes de aterrizar en la ciudad y que a nosotros nos pilló con el pie cambiado.

Viajamos a Indonesia en septiembre de 2024, con un cambio medio de 17.000 rupias por euro.

El error que no queremos que cometáis

Llegamos a Yogyakarta y salimos a contratar la excursión tan tranquilos, y nos encontramos con dos cosas.

La primera, que Borobudur cierra los lunes, que era justo el día que teníamos pensado ir. La segunda, y esta es la importante, que las entradas para subir al templo se compran al menos una semana antes; para verlo desde abajo no hay problema, se sacan allí mismo, pero nosotros queríamos subir y no hubo agencia que nos garantizara las entradas.

Lo acabó resolviendo nuestro alojamiento, que tenía un contacto con entradas, y pagamos 1.250.000 rupias por persona, unos 73 euros, que incluía el transporte del día entero, la entrada premium con guía y Prambanan. Para lo que cuestan las cosas en Indonesia es caro, pero era la única opción sin haberlo preparado con antelación.

Así que sacad las entradas por internet una semana antes de llegar y mirad el día de cierre, y os ahorráis pagar de más como pagamos nosotros.

La parada rara del camino

La excursión empieza pronto y son unas dos horas de coche. Íbamos con un galés y un alemán que llevaba viajando desde marzo, y como sobraba tiempo hasta nuestra hora de entrada el conductor nos llevó al Gereja Ayam, el llamado templo del pollo, que es un edificio enorme en mitad del monte con forma de cabeza de gallina, con cresta incluida, y que en realidad no es un templo sino un centro de desintoxicación. No tiene más interés que ese, pero si os sobra tiempo se pasa un rato entretenido.

Selfie viajero delante del tempo del pollo
Selfie viajero delante del tempo del pollo

Borobudur

Media hora más de coche y llegamos. Borobudur es el templo budista más grande del mundo y merece la visita, aunque conviene ajustar expectativas: si venís de ver otros templos por Asia es muy bonito, pero no os va a dejar sin habla.

Lo que más nos gustó es de conservación. Al entrar te dan unas chanclas y está prohibido subir con calzado de montaña porque el templo pierde cinco milímetros al año por el desgaste, y se agradece ver una medida así aplicada de verdad y no solo escrita en un cartel.

Yo la hice fatal, con diarrea y con fiebre por el batido de durián de la noche anterior, se lo dije a la guía, que se lo tomó con mucha paciencia, y me pasé la visita midiendo distancias hasta el baño. Lo cuento porque pasa, uno se pone malo en estos viajes, y las visitas caras caen igual el día que estás para el arrastre.

Estupas desde la parte superior del templo
Estupas desde la parte superior del templo

Prambanan

Otras dos horas de coche y se llega a Prambanan, un conjunto de templos hinduistas, y aquí voy a ser claro: si habéis visto Angkor, Prambanan es prescindible.

Es como Angkor pero mil veces más pequeño, y después de recorrer Camboya la comparación no le hace ningún favor. Yo vi el primer templo y me quedé sentado descansando cerca de los baños mientras Ruth seguía con los otros dos del grupo. Si repitiéramos el día, cambiaríamos Prambanan por más rato en Borobudur o por volver antes a Yogyakarta. Pero esto depende mucho de vuestro gusto, ánimo y lo que ya hayáis visto.

La parada del kopi luwak

De vuelta, hora y media de coche hasta una tienda donde explican cómo se hace el kopi luwak, el café más caro del mundo.

Se hace así: tienen civetas encerradas en jaulas que comen fruta y granos de café, y el café se recoge de sus excrementos y se vende a precios de locos. La parada va incluida en el tour y no se elige, pero nadie os obliga a comprar nada.

Cómo lo haríamos otra vez

Entradas de Borobudur por internet una semana antes, Borobudur solo y sin prisa, y el resto del día para Yogyakarta, que se nos quedó corta. El conductor cumplió y la excursión funciona, pero son muchísimas horas de coche para lo que se ve en Prambanan.